viernes, 10 de enero de 2014

4.096 Sabios Consejos

Para obtener uno de los 4.096 sabios consejos necesita un móvil con cámara o, en su defecto, una cámara. Encuadre todos los bloques en movimiento, dispare, y en el visor podrá leer su frase. Aunque al principio no tenga un sentido obvio, reflexione, puede cambiarle la vida. ¡Ojo! Alguna de las citas que han aparecido me han dado qué pensar.


Woody Allen, escritor, actor y director de cine (1935 - ?)



Me acaba de salir: "Reniega de los libros populares o ten más sexo". ¡Grande, Woody!

¿Qué le ha salido a usted?

jueves, 2 de enero de 2014

7 reglas de oro para tu blog

Advertencia acerca de la Advertencia: El párrafo escrito en rojo no implica que no crea en la inteligencia del lector, de hecho, el resto de la entrada está escrita dando por hecho que el lector es sobradamente inteligente. A pesar de que era consciente de que esa advertencia estropeaba el chiste, he preferido eso al riesgo de que las intenciones fueran malinterpretadas y hacer daño a alguien que, sin importar cuán inteligente sea, podría sentirse ofendido.

Advertencia: Esta entrada no es alusiva a nadie en particular. No les voy a engañar, me he fijado en algunas cosas de aquí y de allá, sobre todo de aquí, pero tan exageradas que no son reflejo de la realidad. Es ficción, repito: ficción. El propósito es fundamentalmente lúdico, no tengo ni idea de blogs y sólo espero que aquí se lo pase bien. Excusatio non petita acusatio manifesta, dicen. Ya. No aclaras a tiempo y luego pasa lo que pasa. Que me siento culpable una semana y ando mendigando el perdón, ¿saben de lo que hablo? A mí me afecta mucho, no sé a ustedes. Bueno, creo que esto excede la mera advertencia. Mejor lo dejo aquí. Síntesis, síntesis, me han aconsejado siempre. Y no aprendo, oiga, qué verborrea.





7 REGLAS DE ORO PARA TU BLOG

1. Mantén siempre la ironía.

No cometas la debilidad de expresar tus sentimientos o descargarte. No estropees la atmósfera con un brote de espontaneidad ni consientas que te traten por tu nombre de pila. El blog es un espacio artístico, no un centro de apoyo ni una despedida de solteras. Puedes usar tus emociones como materia prima pero procésalas lo suficiente como para que sean irreconocibles. La sinceridad es para tu madre. Métetelo en la cabeza: tú eres especial y todo lo demás sólo es base para tus singulares comentarios.

2. No muestres inseguridad.

¿Sospechas que has ofendido a alguien? Déjalo estar. ¿No tienes visitas ni comentarios? Silencio absoluto sobre el tema. ¿Que admiras a alguien? Llévalo en secreto. Nunca te declares fan, eso es como admitirte inferior. Como mucho haz algún comentario aprobatorio y siempre con afán pedagógico. Sólo hay un ego que debes mimar, ¿adivinas cuál?

Lo más patético es pedir comentarios o publicitarse en las redes sociales. ¿Que tu blog no funciona solo? Sí, queda confirmado: NO eres bueno. Retírate.

3. Bruñe la expresión.

Recuerda que cada intervención es una oportunidad para brillar, no un acto de comunicación. Si lo que escribes es fácil de entender, tú serás fácil.

Da igual lo banal que sea el mensaje: tus palabras deben demandar la agudeza del lector. ¿Quieres que tu blog se convierta en el muro del Facebook?, ¿quieres que te tomen por un sujeto de inteligencia media cuando comentes? ¡No! Alguien interesante nunca es espontáneo: da giros inesperados, construye la sonoridad, toma referencias minoritarias, es críptico en el significado y ambiguo en la intención.

Si no entiendes lo que alguien interesante ha querido decir y aún así te arriesgas a comentar, hazlo de forma breve y oscura. No dejes pruebas.

4. Rompe las reglas de redacción.

Ahora que estás de vuelta deberías despreciar todas esas obviedades como poner un título que suene a título, iniciar con mayúsculas o que las frases tengan sujeto verbo y complemento. ¿Y qué decir de los párrafos? Son para becarios de periódico gratuito. Tú eres un monstruo literario sin cadenas.

Tampoco te olvides de poner tacos o expresiones soeces al lado de referencias culturales exquisitas o palabras rebuscadas. Darás un toque bukowskiano a tu despliegue cultural y dejará intuir que tienes sexo con frecuencia.

5. Oculta el esfuerzo.

El verdadero artista no trabaja. Produce sin querer, brota a chorros desde su riqueza interior y necesita un contenedor para no enloquecer. El mundo sólo le puede agradecer que comparta su don que es, al tiempo, su condena. Esfuerzo es antónimo de talento.

No hay que desarrollar los temas ni revisar. Eso quedó muy atrás: en el colegio de monjas. El genio brilla por doquier, en cada acto, hasta en las pulsaciones de la barra espaciadora. ¿Te "curras" las ilustraciones, la maquetación y los links? ¿Se nota que te esmeras en presentarlo "bonito"? ¡Vete a enseñar el blog a tu mamá!

6. Elige bien a tus amigos.

Dime con quién te enlazas y te diré quien eres. No se trata de mostrar desprecio, eso evidenciaría tu ansiedad por ser reconocido como el ente superior que eres. Simplemente no interactúes con blogueros novatos o de escasa popularidad. No eres una ONG. Si no sabes de lo que hablo, repasa las comedias de institutos norteamericanos.

7. La cortesía es para mediocres.

Sé muy consciente de tu puesto en el ránking. Cuánto más alto estés, más podrás cagar sin que te salpique. Si eres un autor incipiente, sé discreto, no presumas pero tampoco agradezcas o contestes cada comentario. Si tus lectores han dejado de ser individuos para ser una masa de visitantes es la hora del autobombo: crearás el efecto de caballo ganador. Nadie podrá reprocharte que no mantengas contacto personalizado excepto con unos pocos elegidos.

Y si logras alcanzar la cima... ¡Ataca! Eres el capo de buena parte de la bloggosfera. Es el momento de ser sanguinario con cualquier colectivo, personaje e incluso, si te retan, con otros blogs. Los pequeños son presas que te alimentan, carne de sarcasmo. A ti no te hieren sus palabras pero a ellos les fulmina las tuyas porque nunca serás prepotente sino un provocador que sabe de lo que habla. Por cada lector ofendido, ganarás diez lectores subyugados por tu oscuro poder.

8. ¿Quiere usted proponer más?